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La leyenda las sitúa como asistentas de la diosa Mari en su lucha para hacer pagar las mentiras. Como personajes históricos los y las ‘sorginak’ se reunían las noches de viernes en una campa que ellos llamaban ‘akelarre’ (campa de chivo) o ‘eperlanda’ (prado de la perdiz) para celebrar rituales mágicos-eróticos que han pasado en la historia. debido a la cruel presencion con la que la investigación cristiana sometió a sus participantes.
Maite Bengoetxea 4c
SORGINAK
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